Blog de Juan-Luis Alegret

Blog de Juan-Luis Alegret para compartir lecturas, ideas y sensaciones sobre el estado del mundo y de sus gentes pues no solo hay que saber vivir, sino que también hay que saber donde vives

24 nov 2008

¿Vamos hacia un nuevo capitalismo?

Lo que sigue son notas de lectura del articulo de Francisco Aldecoa

Parece que algunas cosas empiezan a cambiar en el gobierno mundial:

- hay actores nuevos, que representan a un mayor número de Estados y una mayor diversidad.

- se plantean los problemas de otra manera

- se establece una agenda y un nuevo plan de acción.

El pulso entre los capitalismos.

La gran novedad de la Cumbre de Washington es que por primera vez han estado presentes para resolver una crisis global las tres formas de entender el capitalismo, incluso alguna más.

Desde 1989 la globalización acelerada se ha generado una diferenciación y heterogeneidad entre los distintos modelos de capitalismo existente.

El capitalismo norteamericano, que era el hegemónico, se ha diferenciado respecto al asiático y al europeo. Entre ellos se distinguen por la diferente relevancia que otorgan a las nociones de mercado, Estado y sociedad.

El modelo norteamericano responde a la fórmula de Mercado máximo y Estado mínimo.

El asiático se caracteriza por un mercado regulado por el Estado

El europeo es la sociedad del bienestar la que establece la relación entre mercado y Estado.

De la geoestrategia a la geo-economía.

Se está imponiendo de forma progresiva la importancia de la economía como instrumento de distribución del poder frente a las etapas anteriores en que los elementos de seguridad y estratégicos configuraban el poder de los Estados.

Para preparar la reunión de Washington y establecer la distribución y jerarquía del poder de los distintos actores se valoraban sus indicadores de PIB, de comercio mundial, de renta per cápita. Llama la atención que en esta nueva lógica neoeconómica, la UE es bastante superior a Estados Unidos y Rusia juntos, antiguos hegemones de la geoestrategia.

La redistribución del poder político mundial: del G-8 al G-21.

El G-21 representa ahora los distintos modelos de regionalismo y las distintas situaciones de desarrollo y de desigualdad de la sociedad internacional de nuestros días. Además de estar Europa, Estados Unidos, Canadá, Japón y Rusia, que era lo propio del G-8, sólo países desarrollados, ahora además están los emergentes y los menos desarrollados. La importancia del G-21 reside en que refleja mejor la diversidad de la sociedad internacional de nuestros días. Es lo que más se parece a la realidad.

El paso del G-8 al G-21 presenta la relevancia de aproximarse más al gobierno mundial. No llega a ser la fórmula ideal, ya que tendría que hacerse en el seno del sistema de Naciones Unidas y sus agencias especializadas, que reflejan el conjunto de la distribución del poder en la sociedad internacional.

La virtualidad de esta reunión es que los 21 representan algo más de la riqueza mundial que los 8, pero sobre todo representan casi el 90% de la población mundial, mientras que los 8 no llegaban al 15%, y añaden así una pluralidad de posiciones y visiones.

La Unión Europea como actor global.

La UE se ve reconocida como el actor global que está en mejores condiciones para hacer frente a la refundación del capitalismo por la experiencia y el éxito relativo del modelo del capitalismo europeo, que prima a la sociedad de bienestar, y que en las actuales circunstancias adquiere un nuevo relieve.

Algunos efectos políticos de la Cumbre.

En las relaciones internacionales la desaparición del G-8; el reforzamiento del papel de los Estados como actores de regulación en tiempos de crisis; la necesidad de pasar de medidas estrictamente financieras a las de economía global, aceptando en gran medida la lógica del keynesianismo; la reaparición de la pobreza en la agenda mundial; la necesidad de retocar el sistema financiero internacional con el replanteamiento del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial y la creación de un nuevo foro sobre estabilidad financiera, y, finalmente, la ya mencionada aparición de Europa como actor global.

- Hasta ahora el capitalismo internacional se basaba en el mercado máximo y el Estado mínimo.

- A partir de ahora el capitalismo internacional se basará en tanto mercado como sea posible, tanto Estado como sea necesario, y tanto bienestar para la mayoría de la sociedad global como las condiciones económicas lo permitan.

De la posmodernidad a la neomodernidad o que nos apunta el futuro inmediato

Lo que sigue son una notas de lectura del articulo de Fernando Vallespin

La sociedad del futuro inmediato abandonará algunos de los rasgos más conspicuos de la posmodernidad para volver a muchos de los de la anterior fase moderna sin que ello signifique un pleno retorno a ella.
Será una novedosa y curiosa síntesis de presupuestos modernos bajo las condiciones objetivas de una sociedad global y mucho más compleja, una neomodernidad

De la identidad a la economia
El rasgo más marcado del cambio, ya lo estamos viendo, es el renovado protagonismo de la economía.
Frente a la prioridad que daba la posmodernidad a lo cultural, ahora lo económico se presenta como el factor central de la actividad humana.

Las tesis de Huntington, que creía ver en lo identitario-cultural la esencia del conflicto contemporáneo se iran abandonando.

Tanto en la dimensión política global como en la interna, los conflictos en torno a la distribución de los recursos pasarán al centro del interés y se postergarán los identitarios.

La redistribución, la lucha contra la desigualdad, volverá a dominar el debate político después de haber sido durante décadas la gran cuestión olvidada.

Regresarán los clásicos conflictos sociales con raíz de clase y es previsible imaginar una reverdecida presión para alcanzar una mayor equidad fiscal.
Valores como solidaridad, igualdad, autoridad, esfuerzo, responsabilidad, cotizarán al alza

Los clásicos valores densos de nuestra herencia moderna postergarán a los más ligeros -líquidos, en la jerga de Bauman- del "todo vale", la gratificación inmediata, el hiperconsumo, la autorrealización individual

No saldremos de eso que los sociólogos califican como "individualización", pero habrá una tendencia a moderar el individualismo y el privatismo radicalizado en aras de un mayor compromiso con los objetivos sociales generales. Todo ello en nombre del gran valor de la modernidad: el orden.

Lo ambivalente, ambiguo, relativo, esos rasgos esenciales del pluralismo posmoderno, serán mirados con sospecha.

Orden y seguridad, asociados a bien común y solidaridad, tienen garantizada buena prensa en momentos en los que acucia la necesidad y el miedo.


El futuro del Estado

El gran gestor del orden, la seguridad y la estabilidad, pero también de la protección social más general, ha sido siempre el Estado, el héroe de la modernidad clásica. Parece obvio que volverá a gozar de una renovada legitimidad. Un Estado al que seguramente se le exigirá mucho más de lo que está en condiciones de dar. Pero será el gran protagonista de los tiempos venideros.

A la vista del actual agotamiento de los procesos de integración regional y de la afirmación de los nuevos Estados emergentes, la política de la nueva sociedad global se sujetará más a la clásica pauta de la colaboración "inter-nacional" que a la gobernanza "transnacional" propiamente dicha.

Estado garantizará también medidas que calmen la ansiedad ante la inmigración, más fronteras, mayores garantías de los intereses nacionales, menor predisposición a tolerar los mecanismos de autoorganización social.

Vuelta al big government y a las certidumbres locales, a la tentación de reafirmar el egoísmo de país, la razón de Estado, el paternalismo burocratizado. Necesitamos nuevos instrumentos políticos para resolver los acuciantes problemas sociales heredados.


El futuro de las izquierda

Tanto la vuelta a los nuevos / antiguos valores densos como el protagonismo estatal ofrecerán una nueva oportunidad a las políticas de izquierdas.

Habrán recuperado, por decirlo así, las palancas sobre las que se apoyaban para emprender reformas. Es hasta posible que los sindicatos recuperen una parte de su poder y prestigio perdido. Pero huérfanas de un claro sentido de la idea de progreso y en su énfasis por gestionar una política dirigida a evitar los grandes males -desempleo, pensiones, pérdida de competitividad- abandonarán gran parte de su dimensión utópica.

Se tratará de izquierdas administradoras de la nueva escasez, un papel que ya hubieron de asumir en otros tiempos históricos. Sus programas los dictará más la conservación de lo ya alcanzado que lo que queda por conseguir; administrar las pérdidas más que anticipar las ganancias derivadas de emprender un nuevo camino

También el retorno de ciertas derechas
Pero el populismo de derechas también se reforzará, a través de la vuelta al Estado de ley y orden alimentado por un nacionalismo revivido: fronteras, xenofobia, reafirmación de las identidades nacionales.

Fernando Vallespín es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid

13 nov 2008

Etnografia electoral

En el Blog de Leopoldo Badia encontré este interesante vocabulario básico sobre las elecciones norteamericanas. Lo que me lleva a reproducirlo en este post es el interés que para mi tiene como documento etnográfico, ya que en él queda recogida de forma sucinta y breve una parte muy importante de la idiosincrática cultura electoral norteamericana, que en tantas ocasiones suele estar prefigurando nuestro futuro.

  • Canvassing. Método intensivo de contacto personal con los votantes, de puerta a puerta. Rosa Díez ha hecho ahora algo similar en España.
  • Caucus. Asambleas electoras. En los caucus demócratas, se vota a mano alzada. En la primera ronda, los candidatos con menos apoyo quedan eliminados. Quienes les han apoyado son “cortejados” para que sumen sus votos a los candidatos “viables”.
  • Comeback kid. Candidato que ha sufrido un fuerte revés y logra recuperarse en la próxima elección.
  • Concesión speech. Discurso que pronuncia un candidato para aceptar la derrota y felicitar al rival.
  • Crossover voter. Votante registrado en un partido, pero que decide votar por un candidato del partido contrario en unas primarias o en la elección general. (En España, les llaman “tránsfugas”).
  • Endorse. Declarar oficialmente su apoyo a un candidato. Lo ha hecho la familia Kennedy con Obama y Schwarzenegger con McCain.
  • Flip-flop. Candidato que va cambiando de opinión a lo largo de la campaña electoral.
  • GOP. Grand Old Party. El Partido Republicano.
  • Kingmaker. Un candidato que no ha ganado, pero que contribuye decisivamente a que otro gane, cediéndole sus propios delegados. Me parece que lo ha hecho Romney con McCain.
  • Mom, mamá. Dos tipos:
    - Soccer mom. “La madre del fútbol”. Estereotipo sociológico y político para referirse a las mujeres casadas de clase media-alta que no trabajan fuera de casa, viven en barrios residenciales y pasan mucho tiempo llevando en coche a sus hijos a las actividades extraescolares. Si es demócrata, prefiere a Obama.
    - Waitress mom. “La mamá camarera”. La mujer que trabaja fuera de casa y que es de nivel social más bajo. Si es demócrata, prefiere a Clinton.
  • Momentum. El impulso de un candidato tras haber ganado varias convocatorias. (Algo así como “carrerilla”.)
  • Phone banking. Avalancha de llamadas telefónicas a una lista de votantes potenciales para animarles a que acudan a votar.
  • Pledged delegates. Delegados que, en las primarias y caucus, se comprometen a apoyar a su candidato en la Convención final del Partido correspondiente, previa a las elecciones generales.
  • Primarias. Sistema de elección por voto secreto, mediante votación electrónica.
  • Red status, blue status. Los Estados rojos son los que suelen votar Republicano. Los azules son los Demócratas.
  • Sistema proporcional. Usado por los Demócratas. Por ejemplo: en California ganó Clinton, pero Obama se llevó una parte de los delegados al ganar en varias áreas electorales.
  • Spin. Argumentar para realzar las propias posiciones políticas o los resultados. Lo hacen, los candidatos, sus asesores y la prensa. Alm acabar un debate televisado hay un spin alley (“callejón para el spin”) Cada uno explica por qué ha ganado el suyo. (Véase lo que está sucediendo en España con los debates Zapatero-Rajoy.)
  • Superdelegates. Un 20 % aproximado del total de delegados demócratas (este año, unos 800 sobre 4.049 delegados totales.) Asisten automáticamente a la Convención Demócrata. Mezcla de congresistas, ex congresistas, gobernadores, alcaldes, ex Presidentes, ex Vicepresidentes y otras figuras clave demócratas, que pueden votar a quien quieran, con independencia de que haya sido el vencedor o el perdedor de las primarias celebradas en su Estado. (Hay quien dice que, por culpa de los superdelegados, “de un golpe, todos estos meses de análisis, atención y debate quedarán en nada y se malograrán”.)
  • Surrogates. Los suplentes de los candidatos, que hacen campaña por su cuenta. Suelen ser los cónyuges o los familiares. Bill Clinton es el suplente de lujo de Hillary. Michelle Obama hace de suplente de su marido.
  • Stump speech. El discurso standard de campaña, repetido con pocas variaciones en todos los mítines e intervenciones.
  • Swinging states. Estados en que republicanos y demócratas suelen estar muy empatados. Son los más cortejados en las campañas.
  • The winner takes all. Sistema electoral en el que el ganador, aunque sea por la mínima, se lleva todos los delegados en juego. Utilizado por los Republicanos en las primarias y en los caucus.
  • Too close to call. Expresión usada por las cadenas de TV cuando las encuestas a pie de urna no dan un claro vencedor.
  • Underdog. El candidato que, en teoría, tiene menos posibilidades y desafía al favorito.