Blog de Juan-Luis Alegret

Blog de Juan-Luis Alegret para compartir lecturas, ideas y sensaciones sobre el estado del mundo y de sus gentes pues no solo hay que saber vivir, sino que también hay que saber donde vives

25 nov 2011

Mujer, Nicaragua, Revolución

Dos cosas que yo no decidí decidieron mi vida: el país donde nací y el sexo con que vine al mundo. Quizás porque mi madre sintió mi urgencia de nacer cuando estaba en el Estadio Somoza en Managua viendo un juego de béisbol, el calor de las multitudes fue mi destino.

Quizás a eso se debió mi temor a la soledad, mi amor por los hombres, mi deseo de trascender limitaciones biológicas o domésticas y ocupar tanto espacio como ellos en el mundo. Delante del estadio de donde mi madre salió hacia el hospital se alzaba entonces una estatua ecuestre de Anastasio Somoza García, el dictador que inició en Nicaragua, en 1937, la dinastía somocista.

Quién sabe qué señales se transmitirían en el líquido amniótico, pero en vez de terminar como deportista con un bate en la mano terminé esgrimiendo todas las armas a mi disposición para botar a los herederos del señor del caballo y participar en la lucha de mi país por liberarse de una de las dictaduras más largas del continente americano. No fui rebelde desde niña. Al contrario. Nada hizo presagiar a mis padres que la criatura modosa, dulce y bien portada de mis fotos infantiles se convertiría en la mujer revoltosa que les quitó el sueño. Fui rebelde tardía. Durante la adolescencia me dediqué a leer. Leía con voracidad y pasmosa velocidad. Julio Verne y mi abuelo Pancho –que me proveía de libros– fueron los responsables de que desarrollara una imaginación sin trabas y llegara a creer que las realidades imaginarias podían hacerse realidad. Los sueños revolucionarios encontraron en mí tierra fértil. Lo mismo sucedió con otros sueños propios de mi género. Sólo que mis príncipes azules fueron guerrilleros y que mis hazañas heroicas las hice al mismo tiempo que cambiabapañales y hervía mamaderas.

He sido dos mujeres y he vivido dos vidas. Una de mis mujeres quería hacerlo todo según los anales clásicos de la feminidad: casarse, tener hijos, ser complaciente, dócil y nutricia. La otra quería los privilegios masculinos: independencia, valerse por sí misma, tener vida pública, movilidad, amantes. Aprender a balancearlas y a unificar sus fuerzas para que no me desgarraran sus luchas a mordiscos y jaladas de pelos me ha tomado gran parte de la vida. Creo que al fin he logrado que ambas coexistan bajo la misma piel. Sin renunciar a ser mujer, creo que he logrado también ser hombre. Conciliar mis dos vidas ha sido más complejo. Ha significado la escisión geográfica. Echarme mi pasado, mi país al hombro y llevármelo no simplemente a cualquier parte sino al norte, a la nación donde se urdió la red donde el pez de mis fantasías pereció. Un año después de que yo y muchos como yo alcanzáramos incrédulos y exultantes nuestros más enfebrecidos sueños, mi país retornó a la guerra, al desangre. En vez de maná del cielo llovieron balas, en vez de cantar en coro los nicaragüenses nos dividimos, en vez de abundancia hubo escasez. Mientras mi pueblo escribía en las paredes yanki go home, yo me enamoré de un yanki periodista. Cuando de mi revolución sólo quedaron los ecos y las huellas, el amor, que nunca he podido resistir, me llevó a firmar un pacto con el amado que me condenaba a vivir parte del tiempo en su país. Por ese hechizo mágico, como las princesas de los cuentos, ahora transcurro parte de mi vida convertida en un pájaro que canta en una jaula de oro y añora el trópico de sus orígenes. Desde mi jaula rodeada de palmeras y calentada por el sol californiano trato de reconciliarme con el país que como niño grandulón me arrancó el cometa que yo echaba a volar; trato de verlo a través de los ojos del hombre que amo. Perdida en el anonimato de una gran ciudad en Estados Unidos, soy una más. Una madre que lleva a su hija al kindergarden y que organiza play-dates. Nadie sospecha al verme que alguna vez me juzgó y condenó a cárcel un tribunal militar por ser revolucionaria.

¡Ah! Pero yo viví esa otra vida. Fui parte, artífice y testigo de la realización de grandeshazañas. Viví el embarazo y el parto de una criatura alumbrada por la carne y la sangre de todo un pueblo. Vi multitudes celebrar el fin de cuarenta y cinco años de dictadura. Experimenté las energías enormes que se desatan cuando uno se atreve a trascender el miedo, el instinto de supervivencia, por una meta que trasciende lo individual. Lloré mucho, pero reí mucho también. Supe de las alegrías de abandonar el yo y abrazar el nosotros. En estos días en que es tan fácil caer en el cinismo, descreer de todo, descartar los sueños antes de que tengan la oportunidad de crecer alas, escribo estas memorias en defensa de esa felicidad por la que la vida y hasta la muerte valen la pena.

El país bajo mi piel. Memorias de amor y de guerra. Gioconda Belli.

Gracias a mi amiga Antonia Guerrero por quererlo compartir conmigo en el dia internacional contra la violencia machista.

La foto es mia, de 1985 en Managua.


21 nov 2011

El futuro es el pasado. Nos quedamos sin CCCB

Hablando en relación al futuro del CCCB el teórico de la imagen Román Gubern decia en LV: "El futuro es el pasado", y no hay que extrañarse porque "CiU es neotradicionalista y tiene un concepto parroquial de la cultura. El CCCB era el buque insignia de un experimento vanguardista y arriesgado, ha sido y es un referente intelectual y de creación en toda España y probablemente lo que quieran es desmantelarlo". CiU no entiende la modernidad, añade, "el mundo que encarna Jordi Pujol, esa tradición rancia, solo está interesado en las sardanas, los castells, Torras i Bages y poco más".

17 nov 2011

Economia real vs. economia simbólica

El escrito que sigue es la traducción libre, resumida, y en algunos casos reordenada que he hecho, del texto de Bernard Bernier referenciado a continuación.

Mi interés por este texto, y sobre todo por su mayor difusión, se debe a que me ha servido mucho para mejorar mi comprensión de la crisis actual, que como muchos analistas nos recuerdan insistentemente, se trata de una crisis que va más allá de lo económico.

Con una doble perspectiva general y particular, el famoso “de cerca y de lejos” de Levi-Strauss, se hace una aproximación a la nueva forma que ha tomado el capitalismo en su continua evolución adaptativa, mostrando de que modo, después de la segunda guerra mundial, ha encontrado y desarrollado una nueva faceta basada en una economía simbólica que se fundamenta en el mercado financiero y en su hegemonía, desarrollo y expansión a escala planetaria, y que ha culminado en la crisis que nos acosa desde 2007.


Economía real y simbólica, flujos financieros y relación global-local

Crisis del capitalismo y reorganización de los modos de apropiación del excedente

Bernad Bernier

Anthropologies et Sociétés 2010 34(2):47-64

La crisis hipotecaria del 2007-2009 y la recesión que le ha seguido, han puesto claramente de manifiesto como se recurre constantemente a conceptos distintivos como “economía real” frente a “economía simbólica” o “virtual” de los flujos financieros.

Son muchos los comentaristas que presentan la crisis como el castigo de esta economía real a un mercado financiero fuera de control. Este análisis contrasta con los postulados anteriores sobre las finanzas que, desde principios de los 80’s, se consideraban tenían una posición central en el discurso sobre la economía.

¿Que puede decirnos la antropología sobre este concepto de “economía real”, sobre su fundamento, y sobre la relación que tiene con la distinción entre lo local y lo global?

No se trata de hacer una etnografía de una parte u otra del sistema económico actual, tal y como lo sugieren Fisher y Downey (2006) y como lo ha hecho Ortiz (2008) con la Bolsa. Lo que interesa aquí es la arquitectura global del sistema actual, sus antecedentes en las representaciones, y algunas de sus consecuencias, también globales, desde la perspectiva de una antropología crítica vinculada y aliada de la economía política.

Se trata de hacer una reflexión sobre el sistema capitalista actual en su conjunto, sobre los procesos y dinámicas que lo caracterizan, el lugar que ocupa el sector financiero y algunas de sus consecuencias.

¿Economía real o economía ficticia?

La economía real como concepto se opone a los flujos financieros, que por su parte serian una economía ficticia o simbólica.

La expresión “economía real” supone que hay una especie de substrato más fundamental en la economía de mercado, un substrato que últimamente estaría imponiendo sus constricciones al mercado financiero. Este sustrato, si existe, no puede ser más que el conjunto de la producción y de la circulación de bienes y servicios, la circulación excluyendo los servicios financieros.

Después de los últimos discursos, el mundo financiero ha podido disociarse de su sustrato y dejarse llevar por muchos excesos, que pasan a ser sancionados por esa “infraestructura” más fundamental. Para comprender como se ha producido esa disociación habrá que analizar de qué forma el sistema financiero se ha ido situando en la posición que actualmente ocupa y cuales son los vínculos que le unen con la denominada economía real.

Desde el punto de vista de los medios financieros (moneda, letras de cambio, reconocimientos de deuda, cheques y tratados), todos ellos fueron inventados en diferentes lugares (China, India, Europa), en diferentes periodos, para facilitar los intercambios. Pero lo que importa considerar aquí no es la invención de estos medios, sino su autonomización o independencia gradual de los flujos financieros en relación a la producción. Esto se produjo en Europa ya a partir del S-XVIII con la puesta en marcha del capitalismo como sistema.

Tal y como muestra Braudel en Civilización material, economía y capitalismo, 1979, T-2:344-348 hubieron tres momentos fuertes en la puesta en funcionamiento de un sistema financiero parcialmente autónomo en Europa: el del S-XIV en Florencia, el del S-XVI en Génova y el del S-XVIII en Ámsterdam. Pero estos primeros ensayos acabaron en un impasse que no se retomó hasta que, con la puesta en marcha de la industria en Inglaterra a finales del S-XVIII y principios del S-XIX, la banca y el sistema financiero se organizaron eficazmente, y este último se configuró como una esfera ya casi autónoma de la economía productiva.

Fue con el crédito acordado a las empresas productivas, o sea con la vinculación orgánica a la economía dicha real, como el sistema finalmente adquirió una cierta estabilidad. Pero esta estabilidad, posible por la expansión de la producción industrial, paradójicamente y al mismo tiempo, supuso una autonomía mayor de los flujos financieros: el crédito en constante aumento, junto a la posibilidad, también en aumento, de transformar las deudas en obligaciones vendibles en el mercado, pasó a funcionar, cada vez más, como un circuito autónomo.

Sin embargo, hubo de pasar aun mucho tiempo para que estos flujos llegaran a adquirir la independencia frente a las otras esferas de la economía que caracterizan al S-XX y S-XXI.

La disociación del sector financiero de su sustrato se desarrolla a partir de ciertas características del mercado y de los productos financieros ya señalados por K. Marx en El Capital y por M. Weber en Economía y sociedad.

Si la moneda adquirió rápidamente una autonomía como medio de cambio, también se transformó rápidamente en objeto de transacción bajo formas diversas: transacciones de monedas, de letras de cambio, de reconocimientos de deuda u obligaciones, y más tarde las transacciones de divisas. Al mismo tiempo se desarrollaron las empresas por acciones. Fue así como los títulos o acciones de las empresas se transformaron en objetos de intercambio que permitieron extender, a efectos financieros, las operaciones de bolsa que inicialmente se habían creado en Europa y Japón para facilitar la venta de productos agrícolas.

El desarrollo de la bolsa ha llevado a la búsqueda constante de nuevos efectos financieros, como recientemente, el arbitraje, los productos derivados, los fondos de pensiones o los fondos especulativos o fondos basura. Todos estos tipos de productos financieros, así como la tierra, se han transformado ya en objetos de transacción y al mismo tiempo, en objetos de especulación.

La especulación es posible precisamente por la separación relativa, o sea la abstracción creciente, entre el sector financiero en relación a la producción. Sin embargo, si bien esta abstracción de los productos financieros es condición necesaria para explicar la dominación reciente del mercado financiero sobre el conjunto de la economía, no es suficiente por ella misma. Otros factores deben ser considerados.

Las crisis sucesivas, como la del 1929, han puesto de manifiesto los graves problemas que planteó la autonomización del mercado financiero. A pesar de las medidas adoptadas para impedir el surgimiento de nuevas crisis del mismo tipo, como los seguros sobre los depósitos, el refuerzo de los Bancos Centrales, el control de las tasas de descuento por los bancos, lo cierto es que otras crisis se han ido produciendo como la japonesa del 1990 o la de las suprime en los EEUU. Estas crisis ponen aun más de manifiesto ciertas características del capitalismo en su conjunto, y del mercado financiero en particular.

Estas crisis derivan directamente de la autonomización del mercado financiero, ya que desde que las finanzas se convierten ellas mismas en una (la) fuente (principal) de beneficios, las transacciones de divisas, los títulos y los terrenos se ponen a funcionar independientemente de la producción y de los intercambios. A ello le sigue una espiral al alza, fundada sobre la venta en serie de títulos y de terrenos, que a su vez suponen un aumento rápido de los precios, sin ningún posible punto de referencia con la rentabilidad que tienen las empresas.

Pero, de la misma forma que la economía no puede separarse totalmente de los aspectos políticos y sociales, las finanzas no pueden separarse totalmente de la producción y la circulación.

Las crisis financieras constituyen las fases de reajuste de los flujos financieros en relación a la producción y a los intercambios comerciales. Dicho de otro modo, los flujos financieros que habían conocido un alza exagerada, un alza que les había llevado a unos niveles sin parangón con las rentabilidades que tenían las empresas, acusan la sanción del mercado, más concretamente de la dicha economía real, lo que supone o se traduce en falta de confianza y fallidas.

La crisis de la teoría económica neoliberal

La crisis financiera mundial a partir del 2007 ha cuestionado la teoría neoliberal que consiste en alabar las cualidades del mercado como medio de asignación de recursos preconizando el libre intercambio, la privatización de las empresas públicas y la desregulación.

La puesta en práctica del neoliberalismo vino de la mano de los gobiernos británico y norteamericano de M. Tatcher y D. Reagan a partir de 1979. Esta política fue seguida por sus sucesores pero no siempre se realizó respetado los postulados básicos al pie de la letra. En algunos casos, cuando convino, se produjeron “desviaciones” en la aplicación de la teoría neoliberal, como cuando se trataba de favorecer a los amigos del régimen o a ciertos sectores considerados prioritarios como el gasto militar en los EEUU.

En realidad, tal y como el aumento importante de las diferencias en los ingresos en los países desarrollados nos muestra claramente, el libre mercado ha favorecido sobre todo aquellas actividades que han permitido a los más ricos aumentar su riqueza. A pesar de todo, la libertad de los intercambios se ha impuesto, poco a poco, íntegramente en la totalidad del sistema financiero, con la ayuda de las redes informáticas que han hecho posibles que las transacciones financieras ya puedan hacerse a escala mundial y a tiempo real.

El neoliberalismo se impuso después de una lucha contra el keynesianismo que era predominante desde la administración Roosevelt y que fue el que estimuló la intervención del Estado para relanzar la economía en crisis en los 30’s. Ello supuso fuertes inversiones en infraestructuras que también tenían como objetivo relanzar la producción y aumentar los ingresos junto a programas sociales para asegurar una cierta redistribución de la riqueza.

La oposición a esta concepción dominante de la economía empezó en los departamentos de ciencia económica de las universidades de EEUU con Hayek y Friedman a la cabeza. Los lugares donde primero se aplicó la teoría neoliberal fue en el Chile de Pinochet, en la Gran Bretaña de la Tatcher y en los EEUU de Reagan.

La aplicación del neoliberalismo ha contribuido desde entonces, y de manera muy significativa, a la desregulación de los mercados y a la disminución de la intervención del Estado en muchos ámbitos de la actividad económica, en particular en las diferentes formas de distribución de la renta, como la seguridad social, dejando lugar al libre mercado. La hegemonía de las políticas neoliberales ha llevado también a la disminución de los impuestos a las empresas y a las franjas de población con ingresos más elevados. Todas estas políticas han acelerado la acumulación de capital, el enriquecimiento de los más ricos, a la vez que producían un estancamiento de las rentas medias.

La puesta en marcha de las políticas neoliberales a partir de los 80’s, ha tenido como consecuencia, entre otras, la apertura de los mercados mundiales a los productos y capitales de los países más ricos, al tiempo que se debilitaban los controles, en particular los reglamentos de los mercados interiores en los países menos ricos. Estos países no han podido resistir las presiones de los países occidentales, que apoyados por los organismos internacionales como el FMI i el BM han actuado mediante los planes de reforma estructural para conseguir la apertura de los mercados, la desregulación y la privatización de las empresas del Estado, especialmente en el ámbito minero, así como la disminución de los fondos gubernamentales destinados a los servicios a la población. En este punto no hay que olvidar la utilización de las crisis regionales como ocasiones ideales para que los organismos internacionales pudieran imponer a los países en dificultades sus condiciones draconianas, inspiradas por la teoría neoliberal, tal y como ocurrió, por ejemplo, con Tailandia y Corea en la crisis de 1997.

La libertad de mercado se ha extendido muy eficazmente y de manera particular, en el ámbito financiero. La des-reglamentación de este sector ha llevado a la orientación creciente de las economías occidentales hacia el sector de las finanzas. De este modo, muchos países han ido abandonando la producción manufacturera, deslocalizándola a países donde los salarios eran más bajos, como en China o el sudeste asiático.

Esta financiarización de la economía ha permitido la creación de fortunas colosales, fundadas en su mayoría sobre actividades eminentemente especulativas. El principio imperante en el sistema financiero ha sido que las actividades no reglamentadas fueran consideradas como legales, hasta que algunos reglamentos empezaran a organizar su utilización. En este contexto, muchos gabinetes de abogados se han especializado en este campo, y su única actividad ha sido ir inventando nuevos productos aun no controlados por las leyes y los reglamentos. Es en este sentido, que el contexto neoliberal de los años 1980-2008 y la debilidad de las reglamentaciones, ha estimulado el desarrollo de nuevos productos especulativos, como los junk bonds, entre otros.

Este sistema ha provocado la valorización del mercado financiero hasta unos niveles sin parangón en relación a lo que ahora llamamos, en contexto de crisis, la economía real, o sea, la economía basada en la producción y circulación de bienes y servicios. Esta noción de economía real parece asociada a una visión de la economía muy próxima a la de Marx, que insistía en la producción como sector central de la economía y la sociedad.

El neoliberalismo ha tenido como efecto la desposesión tanto de la tierra, de las cualificaciones como de los empleos y la transferencia de la riqueza desde los más pobres a los más ricos.

En los países ricos ha golpeado tanto a los individuos más pobres como a una parte importante de las clases medias con ingresos medios. En los países pobres, la disminución de las superficies dedicadas a la producción de alimentos para consumo propio, la promoción de los productos de exportación y la creación de muchos funcionarios que posibilitaran ese cambio, han provocado miseria y malnutrición, mientras que los capitales occidentales se centraban en los sectores más rentables como las minas.

Poniendo fin a las resistencias locales, en muchos casos con la ayuda de los gobiernos locales, las empresas multinacionales han expropiado a los campesinos, para transformar las tierras en minas o en plantaciones para la exportación. Se trata de la “acumulación por desposesión” según la expresión de D Harvey en The New Imperialism, Oxford, 2003. Es decir acumulación de capital por los más ricos acaparando los medios de subsistencia de los más pobres, fundamentalmente la tierra, ya sea privada o comunal. En el caso de las minas, las compañías extranjeras además han provocado graves problemas de polución que afectan las poblaciones locales. Pero la desposesión también se ha empezado a centrar en la propiedad intelectual, mediante el acaparamiento de nombres y de conocimientos de los saberes agrícolas tradicionales de las poblaciones indígenas.

Lo que resalta de todos estos ejemplos es que si se deja libre al mercado, o con la libertad necesaria para que favorezca a los más ricos, no cumple con la función de distribuir las riquezas de forma equitativa ni eficaz, ya que la fuerte desigualdad de riqueza limita el desarrollo del mercado de consumo. Los límites al consumo hacen menos rentables las inversiones productivas, lo que empuja a los poseedores de capitales a lanzarse a operaciones cada vez más especulativas para evitar una crisis de sobreproducción.

Es esta consecuencia de las políticas neoliberales la que ha provocado la especulación inmobiliaria y financiera que a su vez ha llevado a la crisis de crédito hipotecario, tanto en los EEUU como en España en 2007-2008.

Este funcionamiento económico no era inevitable. Surgió de políticas fundadas en teorías económicas y ha tenido múltiples consecuencias. Una de ellas, la estimulada por el desarrollo de las tecnologías de la comunicación, ha sido el desarrollo de la economía financiera virtual, fundada en transacciones a nivel mundial y a tiempo real. Esta economía virtual global ha acelerado los procesos de separación de ciertas transacciones en relación al lugar, transportándolas a un espacio de escala planetaria. Pero, tal y como nos recuerdan Castells, Comaroff o Harvey, esta globalización de los flujos financieros no se aplica íntegramente en todas partes, ya que muchas zonas y capas sociales son marginadas y excluidas de esta nueva economía tan rentable. A pesar de ello, ha sido la totalidad del planeta el que ha sufrido las consecuencias. Se trata pues de una fase del capitalismo en que los flujos financieros se están independizando o autonomizando cada vez más de la economía real.

La globalización del mercado financiero y lo local

El vínculo entre el mundo globalizado y lo local es un tema pertinente para el análisis de la “economía real” y los flujos financieros.

La desmaterialización de la moneda, que comenzó con la generalización de la moneda impresa (papel escrito con valor facial avalado por una institución financiera), y se aceleró con los descuentos entre bancos, ha llegado a alcanzar límites inimaginables con Internet.

Una de las consecuencias de esta desmaterialización ha sido la deslocalización del capital, o mejor su (a)localización, en el sentido de desvincularlo de una localidad particular. No se trata de que el capital se vaya a otro lugar, sino que lo que pasa es que ya no está localizable, no está en ninguna parte, aunque puede estar en todas partes, paseando diariamente entre Tokio, Hong Kong, Frankfurt, Londres, Nueva York a caballo de Internet. En este caso la única localización hace referencia al propietario del capital, que tiene su residencia (fiscal) en alguna parte, y que tiene una nacionalidad reconocida por su pasaporte. Pero su capital es móvil, inmaterial y desmaterializado.

Al estar (a)localizado, el capital ahora puede servir para transacciones muy diversas, sin estar constreñido por la materialidad, y a pesar que deba someterse a las reglamentaciones locales, que siempre tratará de saltarse, entre otras, creando nuevos efectos financieros, aun no cubiertos por las leyes y los reglamentos locales, o bien utilizando a los organismos y tratados internacionales para forzar a ciertos países a modificar sus leyes en beneficio de la desreglamentación.

La economía dicha real, en cuanto tal esta fuertemente localizada, aún cuado se habla de deslocalizaciones como en el caso de la industria, ya que se trata simplemente de transferencias de fábricas de un lugar a otro. La producción industrial es siempre material y por tanto siempre anclada en un lugar preciso, formando siempre parte de lo local, aunque sus propietarios puedan residir en otro país.

Los intercambios comerciales no causan ningún tipo de problema en términos de localización pues los bienes intercambiados, en tanto que bienes materiales están siempre localizados.

En el caso del comercio internacional, si los bienes cambian de país, siempre están en alguna parte, en un lugar preciso. Esta consideración puede hacerse extensiva a los procesos internacionalizados de producción fundados en la división del trabajo entre diferentes países, tal y como ocurre, por ejemplo en la industria del automóvil ya que cada componente es producido en un ligar preciso y transita de un lugar a otro hasta alcanzar el proceso final de montaje.

El ámbito de los servicios supone múltiples divisiones que deben analizarse separadamente. Los servicios personales, dirigidos a individuos o grupos, que deben estar presentes para tener acceso, están ellos mismos siempre localizados. Por ejemplo, la vista a un medico, un asesor fiscal o de imagen o un publicista. A pesar de la diversidad de posibilidades, todos ellos, como generadores de servicios están ubicados, (local)izados.

Los flujos financieros, en cuanto tales, escapan a lo local. Son internacionales, virtuales e instantáneos a través de todo el planeta. La (a)localización del capital financiero actúa de tal forma que, en su mayor parte, se sustrae de los reglamentos locales o nacionales, que han sido muy debilitados por los impactos de las políticas neoliberales y funciona más allá de la mayoría de controles gubernamentales. Todo lleva a creer que esta situación se va a mantener dado el retraso y las reticencias que la mayoría de países tienen para la aplicación de nuevas reglamentaciones en relación a las operaciones financieras.

Ha sido esta autonomía la que ha permitido las importantes acumulaciones y centralización de capital desde los 80’s y que han supuesto las practicas especulativas recientes que ahora sufrimos. Si bien las crisis financieras de Japón de los 90’s y de los EEUU desde 2007 han estado generadas por factores por factores internos de esos países,, y no por los flujos financieros internacionales, son estos flujos los que están en el origen de una gran parte de los sobre-beneficios, que utilizados internamente, han sido derivados hacia las prácticas especulativas.

Existe entonces un vínculo entre el progreso virtual del mercado financiero y estas crisis financieras, a pesar que ese vínculo no es del todo directo. Ha sido la necesidad de encontrar salidas rentables, en sustitución de las inversiones productivas, lo que ha empujado a las instituciones financieras a lanzarse a las prácticas especulativas, vinculadas principalmente al inmobiliario, a pesar de que la bolsa ha sido también un lugar donde este tipo de practicas ha proliferado.

Aquello que esta deslocalizado, más concretamente alocalizado, tal y como ocurre con los flujos financieros actuales, se sale del mundo concreto, escapa a la escala humana, y quizás, tal y como nos lo muestran las crisis actuales, también escapa del control de los humanos y de la ética.

En el caso de las transacciones mediante ordenador, que no se realizan ya por la decisión inmediata de un ser humano, sino por programas informáticos creados para ese fin y que son, por ejemplo, los que desencadenaron una la crisis en la bolsa de Nueva York en 1991, se trata de una perdida de control evidente; pero a pesar de introducir los mejores programas para minimizar estas ventas descontroladas ejecutadas por los ordenadores, parece claro que el mercado financiero se encuentra fuera de control, al menos en parte.

Se trata de una extensión lógica del capitalismo, en la que el motor es la acumulación sin fin, una búsqueda irracional, tal y como nos lo decían Marx en El Capital, Weber en Economia y Sociedad y Wallerstein en El Capitalismo Histórico; irracional porque se aleja de las necesidades humanas, y donde esas mismas necesidades llegan a ser reducidas a más posibilidades de acumulación, transformándose en demanda efectiva.

Los movimientos de capital financiero alocalizado, intentan negar su vínculo con las actividades productivas. Pero esta “negación” de la base productiva va más allá, al romper con el medio de nuestra sobrevivencia.

Si bien el capitalismo financiero no es más que una extensión del capitalismo como sistema, es una extensión que empuja aun más lejos el rechazo de nuestra dependencia del medio natural para nuestra subsistencia.

De la misma forma que la tierra y la biosfera acaban imponiéndonos sus propios límites, el substrato que forma la economía dicha real, así como la tierra en su conjunto, también acaba por poner sus límites a la acumulación ilimitada y autónoma del capital financiero. Volvemos por tanto a la base, a la infraestructura de Marx, pero también a la tierra, al medio natural, como condición de nuestra sobrevivencia.

Por el momento, si nos limitamos al panorama económico actual, y si no se imponen nuevas reglamentaciones, a medio plazo no podemos esperar más que nuevas crisis, localizadas o generales, en el sistema financiero. Pero a más largo plazo, si no se modifica la visión y la practica actual del capitalismo, lo que nos arriesgamos a que se produzca es una crisis de sobrevivencia de los humanos.

Conclusión

La autonomización de los flujos financieros, acelerada por las transacciones por Internet, ha aumentado de manera desigual la desmaterialización y la deslocalización del capital financiero. Simultáneamente, y como resultado de la ruptura entre los deseos humanos y el lugar en el que habitamos, se produce una huida hacia delante basada en el principio de la acumulación a cualquier precio, y en la que la reglamentación deja que desear. En realidad, la acumulación beneficia a unos pocos que concentran la riqueza, y contribuye a desposeer a una buena parte de la población en Occidente, pero sobre todo en los países más pobres.

Resultado de todo ello es un empobrecimiento de una parte de la población mundial, mientras que una pequeña minoria de menos de un 0.01% de la población total continúa enriqueciéndose.

Muchas de las actividades dichas productivas financiadas por esta acumulación de capital destruyen el medio ambiente, como es el caso de las minas o la pesca.

Esta destrucción del medio deriva directamente de la forma como el capitalismo y la civilización industrial utilizan el medio natural, y donde la deslocalización de los flujos financieros es uno de los aspectos más claros.

Estos procesos, cuyo objetivo es la acumulación sin límites, suponen la desresponsabilización cara a la humanidad y el medio. A largo plazo, si no se toman medidas concretas rápidamente, lo que esta en juego es la sobrevivencia de la humanidad y del planeta.

La paradoja está en que los esfuerzos para definir nuevas reglamentaciones en relación al funcionamiento del mercado financiero, quizás ya serán vanas en caso que se produzca la recuperación económica. El riesgo reside en el retorno a la situación de especulación anterior a 2007, ya que en las antiguas estructuras, la acumulación estaba en sus máximos. Sin el cuestionamiento de la acumulación sin fin, las soluciones no podrán ser más que temporales y limitadas.

8 nov 2011

EL IMPACTO DE LA GUERRA SOBRE EL PROCESO REVOLUCIONARIO NICARAGUENSE

Este texto lo escribí, ahora hace ya casi 25 años, mientras estaba estudiando en Canadá y despues de haber estado viviendo dos años en la Nicaragua sandinista. Lo reproduzco ahora como un lamento, pero tambien como una esperanza. Lamento por el resultado de las últimas elecciones presidenciales en Nicaragua en las que el comandante Daniel Ortega ha vuelto a vencer abrumadoramente a pesar que la Constitución le impedia renovar mandato y gracias tambien a ciertas alianzas contranatura que llegan casi a caricaturizarlo en la escena politica actual. Con esperanza porque en comparación a otros paises latinoamericanos, Nicaragua sigue latiendo y queriendo salir de su postración histórica. Por eso mi más sincero homenaje al pueblo nica al que tanto admiro y tanto quiero.

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En todo proceso de transformación revolucionaria se produce el surgimiento de diversas manifestaciones de violencia, sometidas a ritmos temporales que vienen impuestos por la propia evolución del proceso. Es de este modo como las sociedades van creando la violencia a la vez que crean los mecanismos para limitarla. Uno de lso mecanismos más utilizados para llevar a cabo esta limitación o control de la violencia, son las relaciones de mediación que la sociedad establece o acepta para actuar entre las partes en conflicto, y consecuentemente una de las explicaiones de la violencia se halla en la ausencia de estos posibles elementos mediadores, Koch (1973).

Estas situaciones de cambio social se pueden manifestar de muy diversas formas y tambien pueden ser conceptualizadas de muy diversas maneras. A continuación nos proponemos tomar un caso concreto de transformación social revolucionaria, el caso de la revolución sandinista, para a partir de él llegar a analizar el papel que juega la violencia en el conjunto de transformaciones que dicho proceso induce en la sociedad tomada en su conjunto.

Metodológicamente primero haremos una breve descripción de las diferentes manifestaciones de esa violencia a lo largo de todo el proceso revolucionario para seguidamente pasar a hacer un balance de las diferentes acciones mediadoras que se han ido proponiendo, haciendo resaltar aquellos momentos en que por falta de una accion mediadora eficaz, la violencia ha llegado a alcanzar cotas más altas frente a otros momentos en que esa accion mediadora ha conseguido hacer remitir el fenómeno de la violencia. A continuación haremos un análisis de las explicaciones o justifiacaciones que las partes en conflicto dan a sus acciones. Para llevar a cabo este análisis utilizaremos las aportaciones de la antropologia de la guerra y en base a ellas intentaremos elaborar un definición genéríca del problema. Por último nos centraremos en los efectos que esta situación de violencia produce sobre la población en su conjuntoy a partir de ella mostraremos los mecanismos de respuesta que la sociedad ha ido elaborando tanto a nivel individual como colectivo. Para llevar a cabo este último objetivo utilizaremos las nociones de estrategia y de programa.

El postulado que proponemos como punto de partida hace referencia al origen de la violencia que vive el pueblo nicaragüense. Esta violecia debe explicarse en base al pasado de opresión y explotación que ha sido la constante histórica hasta el triunfo de la revolución. Primero en el periodo colonial, posteriormente con el surgimiento del estado. Fué precisamente en el segundo período de este estado, entre los años 1936 y 1979, que corresponde al período de la dictadura somocista, cuando las contradicciones internas alcanzaron su máxima expresión desenvocando en el movimiento insurreccional y posteriormente en el triunfo revolucionario. Despues del triunfo, el origen de la violencia cambio de signo. Por una parte, surgió como la expresión lógica de toda una serie de contradicciones históricamente acumuladas que fue tomando una nueva dirección con la agresion sistemática y generalizada que la administración norteamericana ha puesto en marcha contra la revolución sandinista. Sera solo en base de esta acumulación historica como podremos encontrar explicación a esta múltiple manifestación de violencia generalizada que vive el proceso.

A continuación enumeraremos brevemente las diversas formas que ha tomado esta violencia despues el triunfo revolucionario -más concretamenrte a partir de diciembre de 1981 fecha en la que se produce la toma del poder por la admistración Reagan- con el fin de poderla caracterizar mejor. En cuanto a las formas de violencia características del período dictatorial no entraremos a describirlas por ser las mismas que se que se pueden encontrar en todas las dictaduras latinoamericanas, aunque en el caso nicaragüense tomase una forma extrema .

Encontramos que esta agresión se manifiesta de forma generalizada bajo la forma de agresiones: fisicas, económicas, políticas, diplomáticas, ideológicas e informativas.

La violencia física toma la forma de:

-Frentes de Guerra: mediante elemento interpuesto, como es el ejercito mercenario de los Contras, intentos de crear zonas liberadas, creacion en Honduras de la infraestructura necesaria para llevar a cabo las amenazas y la guerra ...

-Sabotajes: estratégicos, de intimidación,.

-Asesinatos: estrategicos, propangandistas, indiscriminados.

-Agresiones psicológicas: Atemorizamientos colectivos (Black Bird, destructor Iowa); Secuestros; Intoxicación informativa; Amenazas de intervención, de invasión, de bombardeo quirúrgico, de excomunión (iglesia catolica), de holocausto (igleesias y movimientos evangelistas).

-Mobilizaciones masivas: emigraciones, migraciones, exodo rural, reasentamientos.

La violencia económica toma la forma de:

-Generación de dependencia y desarrollo inducido (etapa previa).

-Instrumentalización de la dependencia: bloqueos, embargos; restricciones y anulaciones crediticias (BID, BM), comerciales..

-Intervención y apoyo para la generación y el mantenimiento de: descapitalización, inflacción, mercado negro, agiotismo,

La violencia política se manifiesta:

-Mediante acusaciones de falta de libertades básicas, derechos humanos, libertades étnicas, partido único, totalitarismo, ilegitimidad de la representación, manipulación de las elecciones.

-Mediante la creación y el mantenimiento exterior de un frente político que no acepta las reglas de juego democráticas vigentes.

-Presiones políticas a terceros paises para condicionar su posición respecto a Nicaragua.

Las violencia diplomática se concentran en:

-Manipulación de los organismos internacionales.

-Presiones diplomaticas a terceros paises

-Desconocimiento del derecho internacional: Tribunal de la Haya.

-Torpedeo sistematico de los intentos negociadores: Manzanillo, Contadora, Esquipulas, Esquipulas II..

La violencia ideológica se intrumentaliza mediante:

-La intervención de las Iglesias, catolica, evangélicas.

-Las acusaciones sistematicas de comunismo, atentado de los valores occidentales, agresores, desestabilizadores de la zona.

Las violencia informativa toma la forma de:

-Intoxicación : creación de dos emisoras en los paises vecinos, financiamiento del periodico de la oposición, bombardeos propagandísticos,...

Frente a esta serie de manifestaciones de violencia que han estado presentes en la vida del pais a lo largo de casi todo el período revolucionario, y antes en el período insurreccional bajo otras formas, la sociedad nicaraguense ha establecido una serie de elementos mediadores con el fin de intentar disminuir los efectos de esta violencia. Durante el período insureccional la acción mediadora más importante la realizó la iglesia católica. Posteriormente, al darse el triunfo revolucionario, la propia dinamica del proceso hizo surgir toda una serie de elementos mediadores, hasta entonces desconocidos, como las organizaciones de masas, los sindicatos, los partidos políticos, que se sumaron en el intento de reducir las contradicciones que surgian al interior de la sociedad como resultado de la praxis revolucionaria. Fué de ese modo como se pudieron exteriorizar toda una serie de conflictos, que gracias a estos elementos mediadores se pudieron disminuir los nivels de violencia hasta unas cotas mínimas.

Sin embargo cuando se dió el triunfo de la administración Reagan, se operó tambien un cambio brusco en la política en relación al proceso revolucionario sandinista, que inmediatamente generó una ruptura al interior de la propia sociedad nicaraguense. Este hecho imposibilitó que a partir de entonces las acciones mediadoras de las instituciones que venian actuando como mediadoras pudieran seguir en sus funciones. Se abrió a partir de entonces un nuevo período caracterizado por la falta de mediación al exterior del proceso revolucionario. Rapidamente se entró en una espiral de violencia articulada en torno a la creación de la Contra. La alianza de la jerarquia católica con las fuerzas contrarevolucionarias, imposibilito desde un primer momento la mediación de esta en el conflicto.

A partir del momento en que se abrió el conflicto entre la administración norteamericana y la revolución sandinista, se intentó infructuosamente encontrar nuevos mediadores que no pudieron encontrarse dado que la administración norteamerica no reconocia su participacion en el conflico. Sin embargo y paradógicamente, a los pocos meses se abrieron conversaciones directas entre ambos gobiernos, lo que supuso un reconocimiento tácito de la existencia del conflicto.

Debido al cambio que se dio en el contexto internacional, con un mayor envolucramiento de los paises latinoamericanos, surgio la primera posibilidad de una accion mediadora. Primero fue el intento de los paises del Grupo de Contadora, posteriormente se produjo la incorporación del Grupo de Apoyo, pero ambos grupos fracasaron debido a la negativa norteamericana de areconocer a dichos mediadores, argumentando que trataba de un problema al interior de Nicaragua en el que ellos no se veian directamente relacionados.

Despues de este fracaso de dió un nuevo intento mediador por parte del grupo de Esquipulas. Esto supuso un paso politico cualitativo muy importante ya que se paso a enmarcar el problema dentro de un marco regional. Ha sido a traves de la evolución de este nuevo marco de relaciones, como se ha podido recuperar otra vez un cierto equilibrio en el conflicto, al conseguirse un reconocimiento tácito para la acción mediadora de una comisión que es la que se esta constituyendo en estos momentos.

En cuanto al contexto global en el que se halla situado el conflicto vemos que este tiene unas caracteristicas que las podriamos resumir de la siguiente forma:

- El carácter unívoco de la agresión, ya que ésta se realiza exclusivamente desde la admistración norteamericana hacia el pueblo nicaragüense, sin que exista una actuación inversa.

- El carácter asimetrico de las partes en conflicto que dificulta la caracterización de los grupos intervinientes como de comparativamanete homogéneos. Por un lado nos encontramos a todo un pueblo sometido a una situación de agresión generalizada y permanente, mientras que por la otra parte encontramos un grupo (que actua como grupo de interesés) que gestiona la agresión "a distancia", sin que exista una mobilización de su sociedad y lo que es más importante, sin que se de un efecto directo ni indirecto sobre su población, que de este modo se halla al margen del conflicto.

- Recuperación de la soberania nacional. Aunque para ciertos analistas se trata de algo más, ya que se trata de la conquista de esa soberania que hasta entonces, e historicamente, jamás habia sido detentada por el pueblo.

- Recuperación de las libertades básicas. Ya que éstas, bajo la dictadura, eran inexistentes, pasando de este modo a una reelaboración de la concepción de sociedad sobre un nuevo modelo revolucionario. En este punto se incluirian los intentos de construcción de un nuevo modelo de estado, de un nuevo modelo de sociedad y de un nuevo modelo de individuo social. Más adelante discutiremos el papel que esta jugando esta situación de agresión en la formación del nuevo estado.

- Recuperación de la autonomia económica, rompiendo la dependencia secular a la que siempre se ha visto sometida la sociedad nicaragüense.

- Fuerte impulso desarrollista, concevido como un desarrollo integral en el que no solo se toma la economia como motor del desarrollo, sino que se considera prioritaria la adecuación de este desarrollo a los valores culturales tradicionales asi como a los nuevos valores aportados por la revolución.

- Contexto internacional de fuerte apoyo solidario a la causa revolucionaria, que en muchos momentos se traduce en cooperación económica y militar y en otras ocasiones en apoyo moral y político. En este sentido es importante ver el gran numero de comités de apoyo que se han formado en la mayor parte de los paises occidentales.

Despues de haber enumerado las formas de manifestarse la violencia y el contexto en el que esta se produce y se reproduce, estamos en condiciones de intentar una definicion del problema.

Si tomamos el concepto de guerra para intentar definir el problema en su conjunto nos encontramos con ciertas dificultades. La mayor parte de las definicioens que en antropologia se dan sobre la guerra tienden a circunscribirse a aspectos conductuales o estructurales de los grupos en conflicto, proponiendo por ejemplo la caracterización de la guerra en base a la existencia o no de enfrentamientos armados "combates armados" (Otterbein,1968) o bien en base a la existencia de grupos que entran en conflicto "grupos territoriales" , a más de toda otra serie de definiciones de tipo biológico, psicológico, ecológico, etc. Sin embargo para nuestro caso este tipo de definiciones carecen de validez explicativa global. En este sentido compartimos plenamente la la propuesta de Ferguson segun la cual:

"Los antropólogos se interesan por fenómenos culturales (como la guerra) que son multifacéticos y que se dan cuando un número de conductas, instituciones y creencias diferentes se agrupan de una forma similar en una amplia intersección de las sociedades" (Ferguson,1984:4)

En este sentido cuando intentamos aplicar a nuestro caso la definición de guerra como enfrentamiento armado entre dos o mas estados, declarada y reconocida por ambas partes y que produce efectos tambien en ambas partes, tambien nos encontramos con dificultades, pues en nuestro caso ni se trata de una guerra declarada, ni reconocida y que afecta tan solo a una de las partes. Será retomando la propuesta de Ferguson acerca del carácter multifacético de las guerras como podremos llegar a definir el problema que nos ocupa como: una situación de guerra no convencional, que enfrenta a dos grupos asimetricos con intereses contrapuestos y que se caracteriza por desarrollar una agresión generalizada sobre todo un pueblo por parte de una élite de poder que actua mediante elemento interpuesto y que no sufre ninguna de las consecuencias de su acción.

Tomando como punto de referencia esta propuesta de definición, pasamos ahora a analizar las explicaciones y justificaciones que cada una de las partes da del problema.

Para el agresor se trata de una guerra civil, remitiendo el problema a un conflicto al interior de la sociedad nicaragüense. Desde esta perspectiva la lógica de sus acciones se dirigen a crear, aumentar y manipular las contradicciones internas que surgen al interior de la sociedad como resultado de esta agresión. Sin embargo y paradogicamente, el agresor no niega la explicación del problema desde el punto de vista internacional, mostrandolo como un típico enfrentamiento Este-Oeste, aceptando de este modo una dimensión más amplia del problema planteado inicialmente como una guerra civil.

Para el agredido se trata de una guerra antiimperialista, y por tanto defensiva que se viene manteniendo a lo largo de todo este siglo y que en estos momentos se encuentra en su grado más álgido debido a la persistencia de los objetivos revolucionarios que chocan frontalmente con los intereses geopolíticos del agresor.

Esta distincion que proponemos entre agresion y defensa creemos que puede justificarse plenamente a la luz del derecho internacional vigente, si tenemos en cuenta el fallo de la Corte Internacional de Justicia de la Haya que definió el caso precisamente en estos términos. Tambien aqui es interesante resaltar como un intento de resolucion del conflicto por medio de la Adjudicación (Koch,1974:13) en el que se pide la decisión de una tercera parte que tiene reconocida una autoridad oficial para emitir un juicio, fracasó debido a la negativa de una de las partes a reconocer la jurisdicción del tribunal lo que refuerza el caracter asimetrico de las partes en conflicto.

A continuación nos centraremos en el análisis de los efectos que esta situación de agresión produce sobre la población en su conjunto, asi como en los mecanismos de respuesta que la población va elaborando para adecuarse a la situción creada.

Cuando una población se ve sometida a un conjunto sistemático de agresiones generalizadas, los mecanismos de respuesta que ésta genera para defenderse de esas agresiones, toman formas muy diversas. En unos casos intentando hacer disminuir los efectos de la agresión, pero en otros ayudando a incrementarlos como producto de las propias contradicciones internas.

Un primer conjunto de respuestas son de orden general, de la sociedad en su conjunto, llevadas a cabo a través de los aparatos del estado y de las organizaciones de masas. Este conjunto de respuestas suelen estar estructuradas en base a un programa de acción elaborado por la vanguardia revolucionaria.

Un segundo grupo de respuestas son de carácter individual o grupal. Estas corresponden a las actuaciones aisladas de individuos y grupos que ponen en funcionamiento toda una serie de mecanismos mediante los cuales intentan adecuar su situación al contexto en el que se hallan. Estas respuestas suelen estar estructurados en base a un conjunto de estratégias tambien de caracter individual o grupal, pero que a diferencia de las anteriores, estan sometidas a una constante revisión y readecuación tal y como se va imponiendo el plan de acción.

En base a este modelo de análisis que pone en un extremo el programa y en otro extremo la estrategia, es desde donde proponemos una primera hipótesis de trabajo: La evolución del proceso generalizado de agresión a la que se ve sometido el pueblo de Nicaragua que en los últimos seis años esta llevando a una transformación radical de los planes de acción. Por una parte los programas de transformación social elaborados inicialmente por la revolución, se estan viendo transformados en estrategias de sobrevivencia nacional; mientras que las estrategias de sobrevivencia, inicialmente desarrolladas a nivel grupal durante y despues del periodo insurreccional, estan siendo transformadas en nuevas estrategias que van tomando un carácter cada vez más individualizado y que buscan dar respuesta a la situacion coyuntural en la que se ven sometidos por las estrategias generales de sobrevivencia impuestas por el estado.

La evolución sufrida en los planes de acción del gobierno revolucionario ha conducido a una situación que podriamos definir de "coyunturalista". El modelo de desarrollo inicialmente puesto en marcha como parte inherente del proceso revolucionario, se esta viendo bloqueado por la la critica situación económica que atraviesa el pais. Sin embargo ya se habian dado los primeros pasos en el primer momento despues del triunfo revolucionario que permitieron la creación de unas condiciones sociales de apoyo a la revolucion. Nos estamos refiriendo entre otras a las reformas política, agraria, territorial, y lo que es más importante, el haber devuelto el protagonismo histórico al pueblo. Es en base a esta labor realizada en los primeros momentos del triunfo revolucionario, que ahora se puede argumentar la defensa de los logros alcanzados asi como la defensa de un futuro en esa dirección. A pesar de todo ello, el bloqueo en el que se encuentran los proyectos iniciados, asi como los problemas económicos del pais, han obligado a cambiar esta política de desarrollo basada en unos planes de acción bien concretos para sustituirlos por unas estrategias de subsistencia que imposibilitan el desarrollo sostenido en los términos iniciales.

En este sentido por ejemplo en la reforma agraria se han tenido que ir dejando de lado los planes iniciales basados en grandes proyectos agroindustriales y en la propiedad colectiva de la tierra, para ir centrandose en estrategias de sobrevivencia como son las cooperativas de autodefensa, o las entregas de tierras a particulares para asegurar de este modo el mantenimiento de una estrategia defensiva del territorio a la vez que se aseguran unos mínimos de producción, todo ello a costa de transformar los planes iniciales de desarrollo.

Por lo que hace referencia a las estrategias colectivas que vino aplicando la población durante todo el proceso insurreccional, tambien se han visto afectadas. Hoy dia se observa una tendencia a la sustitución de estas estrategias colectivas, como eran la organización de la distribucion de los alimentos basicos subvencionados a traves de las organizaciones de masas, o la organizacion de actividades colectivas dirigidas a realizar trabajos comunitarios, por otras estrategias de caracter mas individual por lo menos en aquellos aspectos que hacen referencia a los medios de subsistencia.

Si bien la agresion esta generando respuestas de caracter individual en torno a los temas que hacen relacion a los medios de subsistencia, por otro lado a nivel politico y social esta sirviendo para crear una conciencia social que ayuda a consolidar la formación del nuevo Estado. En este sentido encontramos muy interesante manejar la hipotesis propuesta por A. Joxe acerca de la relación que existe entre la dispersion en la tenencia de armas por parte de las milicias voluntarias reclutadas en las bases inferiores de la sociedad y el binomio descomposición de la soberania (dictadura) recomposición del estado (Joxe, 1983:42). Son varioas los ejemplos que podemos aportar para validar esta hipotesis en el caso concreto de la Nicaragua revolucionaria. Uno de ellos seria la contitucion de las milicias territoriales formadas por campesinos armados que tienen como mision la defensa de su propio territorio, o bien la constitución de las cooperativas agrarias de autodefensa, en las que se realizan entregas de tierra a grupos cooperativizados a cambio de que se autodefiendan. Estos ejemplos suponen un reconocimiento del protagonismo historico del pueblo, que se materializa con la entrega de armas a gran parte de la población y que no hace mas que reforzar la consolidacion del Estado, contrarrestando la tendencia centrifuga que generan las estrategias individuales de sobrevivencia.

Por ultimo y con la intencion de ofrecer una explicación global al fenomeno de la agresión generalizada a la que esta sometido el pueblo de nicargua, encontramos interesante la hipotesis explicativa propuesta tambien por Joxe y que hace referencia a la lógica interna que mueve a la politica exterior norteamericana en relacion a centroamerica:

"Hoy dia la doctrina de mantenimiento del orden por el desorden y el desmantelamiento de los Estados Naciones constituye una visión que parece suceder a la inclinación anterior favorable a la puesta en orden del mundo por medio de los organismos internacionales" (Joxe, 1982:115)

Creemos que en esta cita queda resumida aunque de una forma paradoxal, toda la explicación acerca de la necesidad por parte de la administración norteamericana de estar aplicando un tipo de agresión generalizada que desborda los terminos de una guerra convencional. Esta estrategia por el contrario no esta alcanzando en ultima instancia los objetivos deseados, dado que si bien se estan generando graves problemas de sobrevivencia, indirectamente esta sirviendo para consolidar el proceso de formación de un nuevo modelo de sociedad y de Estado.


BIBLIOGRAFIA DE REFERENCIA

Cohen, R. Warfare and state formation, Wars make states and 1984 . states make wars. Ferguson R.B. (ed.) Warfare Culture and environment, Academic Press. pp. 329-359.

Ferguson, R.B.(ed.) 1984 Introduction: Studying war. in: Warfare, Culture and Environment, Academic Press Inc.

Joxe, A. & A. Santos 1983 l'Hegemonie par le desordre, Anthropologie et Societes, Vol 7., no. 1, pp. 39-70.

Joxe, A. 1985 l'Etat nation et l'état de guerre en Amerique Central. Hypothèses pour une recherche, Cahiers des Ameriques Latines, no.1, N.S., pp. 115-122.

Koch, K.F. 1974 Anthropology of Warfare, Addison Waslewy Module in Anthropology no. 52.