Peter Thiel actúa en dos registros simultáneos, reveladores de la profundidad de su herejía política: por un lado, financia las fuerzas centrífugas que erosionan el Estado-nación; por otro, arma al Estado para instaurar un control panóptico.

Cuando las democracias liberales adoptan sus instrumentos, no sólo adquieren un software: importan una ideología que considera la transparencia como un obstáculo y el debate público como un lujo que se ha vuelto insostenible.

Al aceptar la tecnología de Thiel a través de la escritura de la realidad de Palantir, las instituciones adoptan implícitamente su diagnóstico: la sociedad sería una masa mimética incapaz de autogobernarse, y la única alternativa al apocalipsis sería un orden tecnocrático impuesto por una élite de soberanos.En esta visión, la democracia entendida como autogobierno de ciudadanos iguales ya ha muerto —y sólo queda, en la oscuridad de un data center, la gestión clínica de su cadáver—.

Notas al pie
  1. Véase por ejemplo: Geert Lovink, Sad by Design : On Platform Nihilism, Londres, Pluto Press, 2019.
  2. William Rees-Mogg y James Dale Davidson, The Sovereign Individual: How to survive and thrive during the collapse of the welfare state, prólogo de Peter Thiel, Nueva York, Simon & Schuster, 2020 [primera edición en 1997].
  3. Marietje Schaake, «El golpe de Estado de Silicon Valley» in El Grand Continent, El imperio de la sombra, Arpa, 2025, pp. 61-82.
  4. William Rees-Mogg y James Dale Davidson, The Sovereign Individual, op. cit.
  5. Serie de cómics editada por DC Comics, publicada entre 1986 y 1987 y creada por el guionista Alan Moore, el dibujante Dave Gibbons y el colorista John Higgins.